Sitio destinado a servir de apoyo a egresados de Pedagogia en Religion y Filosofia, Licenciatura en Ciencias Religiosas y Diplomado en Estudios Teologicos de UCM
Por favor perdóneme. Normalmente no descuido tanto el blog; pero he estado medio superado de trabajo y problemas y me he dejado llevar. Ojalá le sirva mi respuesta.
Lo primero que llama la atención del texto es la diferencia entre la versión de Mt (25,14-30) y de Lc (19,12-26) En Mt se trata de un dueño de fundo o de una gran empresa comercial, que se ausenta y deja diversas cantidades de dinero a varios siervos suyos para que lo multipliquen. En Lc se trata de un rey vasallo que va a la capital del imperio para que el emperador lo reconozca como tal. Encarga dinero a sus subordinados, pero también se trata de que lo reconozcan como rey, lo que vuelve incoherente la parábola. Sin duda la versión mateana es más próximo al relato de Jesús que la lucana que “alegoriza” la parábola pensando en Jesús como rey y en su pronta Venida (Parusía).
¿En dónde está el punto? Yo diría que el significado de las dos versiones es bastante coincidente, con matices más o matices menos. De lo que se trata es de que el cristiano debe responder al don recibido (¿el evangelio?, ¿sus dones naturales?, ¿sus servicios?, no hay mucho acuerdo, pero esto no es lo esencial) con una fe vigilante que debe traducirse en una práctica inspirada en la palabra de Dios. “Obras son amores”, diríamos en Chile.
Precisando más: el amor de Dios y su perdón en Jesús es gratuito, no requiere de condiciones previas de ningún tipo. Ahora, una vez que uno ha acogido el amor de Dios, uno debe irse convirtiendo, ir mejorando en eso de actuar conforme al estilo de Jesús. Es un proceso gradual, por etapas, muy diferente en cada persona. Esa conversión es requisito para entrar al Reino de Dios consumado, pleno. El esquema es este:
– pecado – salvación y perdón de Dios – conversión – salvación definitiva
Muy probablemente tanto Jesús como Mt estaban pensando en cristianos que había acogido el evangelio y la salvación que implicaba con entusiasmo, pero a la larga eso no se había traducido en una práctica consecuente; y eso no parecía importarles porque estaban seguros de la salvación final. Jesús y Mt afirman que esa seguridad es una trampa, ya que Dios es exigente, pero le exige a cada uno lo que puede dar.
Espero que la sirva.
Saludos.
Estimado profesor.
Quisiera que me ayudara a entender una parabola, la de los talentos. Sería posible que me diera una orientacion acerca del texto?
Don Jorge:
Por favor perdóneme. Normalmente no descuido tanto el blog; pero he estado medio superado de trabajo y problemas y me he dejado llevar. Ojalá le sirva mi respuesta.
Lo primero que llama la atención del texto es la diferencia entre la versión de Mt (25,14-30) y de Lc (19,12-26) En Mt se trata de un dueño de fundo o de una gran empresa comercial, que se ausenta y deja diversas cantidades de dinero a varios siervos suyos para que lo multipliquen. En Lc se trata de un rey vasallo que va a la capital del imperio para que el emperador lo reconozca como tal. Encarga dinero a sus subordinados, pero también se trata de que lo reconozcan como rey, lo que vuelve incoherente la parábola. Sin duda la versión mateana es más próximo al relato de Jesús que la lucana que “alegoriza” la parábola pensando en Jesús como rey y en su pronta Venida (Parusía).
¿En dónde está el punto? Yo diría que el significado de las dos versiones es bastante coincidente, con matices más o matices menos. De lo que se trata es de que el cristiano debe responder al don recibido (¿el evangelio?, ¿sus dones naturales?, ¿sus servicios?, no hay mucho acuerdo, pero esto no es lo esencial) con una fe vigilante que debe traducirse en una práctica inspirada en la palabra de Dios. “Obras son amores”, diríamos en Chile.
Precisando más: el amor de Dios y su perdón en Jesús es gratuito, no requiere de condiciones previas de ningún tipo. Ahora, una vez que uno ha acogido el amor de Dios, uno debe irse convirtiendo, ir mejorando en eso de actuar conforme al estilo de Jesús. Es un proceso gradual, por etapas, muy diferente en cada persona. Esa conversión es requisito para entrar al Reino de Dios consumado, pleno. El esquema es este:
– pecado – salvación y perdón de Dios – conversión – salvación definitiva
Muy probablemente tanto Jesús como Mt estaban pensando en cristianos que había acogido el evangelio y la salvación que implicaba con entusiasmo, pero a la larga eso no se había traducido en una práctica consecuente; y eso no parecía importarles porque estaban seguros de la salvación final. Jesús y Mt afirman que esa seguridad es una trampa, ya que Dios es exigente, pero le exige a cada uno lo que puede dar.
Espero que la sirva.
Saludos.
Queridos alumnos:
Además de Pablo, el punto 1.2. “El anuncio de Jesús”, nada más.
Ánimo.
Sergio