En este año de terremotos, constituyó un verdadero “oasis” la realización en la Universidad Católica del Maule los días miércoles 16, jueves 17 y viernes 18 del pasado mes de junio del primer “Congreso maulino de discernimiento teológico”. Durante estos tres días, académicos y alumnos reflexionamos sobre las preguntas que las ciencias de la salud, educación, economía y cultura hacen a la fe cristiana y, a la inversa, las preguntas que hace la fe hace a estas disciplinas.
Tuvimos la entusiasta colaboración de casi todas las facultades e institutos de la Universidad, tanto en la organización del evento como en las ponencias. Asistieron muchos académicos y alumnos. Su realización fue financiada gracias a la solidaridad de colegas y amigos, tanto de Chile como de otros países.
Me tocó colaborar en el área de la salud con una ponencia. Se trata de una reedición, muy corregida y aumentada, de un antiguo artículo mío que llevaba como título “La enfermedad y Dios y en la Biblia”. Para los que no asistieron, les advierto que no se trata de un sesudo, largo y tedioso recorrido por las diversas concepciones de la Biblia en esta materia. Al contrario, el recorrido muestra a las claras lo actual que son muchas de las concepciones bíblicas. La pregunta que guía la ponencia es: ¿Provoca Dios la enfermedad (como castigo o puesta a prueba)? Si no la provoca, ¿por qué permite la enfermedad con su secuela de dolor? Ojalá la lean. Aunque la recomendación venga de muy cerca, se las hago igual.
La enfermedad y Dios en la Biblia
Ingrid:
Muchas gracias por su apoyo. Respecto del concepto de “fixismo” la explicación es la siguiente: se entiende por tal una visión del cosmos o de la vida que niega toda evolución. Más concretamente, se parte de la base de que las especies vivas siempre han sido como lo son ahora.
A veces se usa el termino “creacionismo”, pero eso es un error, ya que se mezclan entonces la perspectiva de la teología con la de las ciencias biológicas o cosmológicas.