Parece ser este un año de terremotos. Al que ocurrió en la Región se han sumado a mi juicio tres: el de la caída del estado de bienestar en la Unión Europea (hecho gravísimo, que termina con la alternativa de un capitalismo respetuoso de los derechos humanos y deja como alternativa única el de Estados Unidos y China), el de la posibilidad muy cercana de una guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, y finalmente, el de los casos de abuso sexual en la Iglesia Católica. Este es, junto con el telúrico, el que nos toca más cerca.
Es imposible abordar aquí cada uno de estos temas. Otras fuentes lo hacen mejor que yo (http://www.redescristianas.net http://www.periodistadigital.com/religion/). Sin embargo, me siento con el deber decir una palabra sobre el tercero que he nombrado.
Ciertamente, mi presentación es la de un cristiano católico, que escribe desde y para la Iglesia;mi reflexión, por lo tanto, debe situarse en ese contexto eclesial.